nueva versión de windows

¿Merece la pena pasarse a la nueva versión de Windows?

Es frecuente que nos veamos tentados a usar la última tecnología apenas ha salido al mercado. Parece, para muchos, satisfactorio estar siempre en vanguardia de los avances en lo que a nuevas versiones de sistema operativo se refiere. Sin embargo, hay que considerar cuáles son los pros y los contras de abandonar una instalación consolidada sobre la que trabajamos habitualmente y echarnos en brazos de las novedades que nos ofrecen. Es una decisión arriesgada que quisiera comentar en esta entrada del blog.

A priori, la actualización ya no parece tan sencilla como en ocasiones precedentes. Resulta que los requerimientos mínimos hace que, para un gran número de equipos, sea imposible su instalación. Eso ya debería darnos una pista de por qué tendríamos que ser prudentes. Hay toda clase de tutoriales en youtube que explican como eludir las trabas que impone el nuevo sistema operativo para ser instalado en el ordenador. Pero a la larga esos consejos se pueden volver en nuestra contra.

Otra cuestión a tener en cuenta es que, una vez realizada la actualización, solo tendrás unos días para evaluarla y, en caso de no agradarte, regresar a la versión anterior. Pasado ese periodo de tiempo, si no lo has hecho, el sistema te obligará a ejecutar una reinstalación completa desde cero, Y esto, por si no lo sabías -o no tuviste la precaución de hacer copias de seguridad- puede acarrearte un serio contratiempo.

Si el uso que le das a tu ordenador es, de forma principal, el de gamer, la instalación del nuevo software parece una opción acertada. Al menos eso es lo que dicen los expertos. Habrá que confiar en su palabra o en tu propia experiencia.

Otra peculiaridad de este nuevo sistema operativo es que trabaja bastante bien con todo lo que se refiere a la multitarea. Gestiona mucho mejor la memoria RAM y eso, en el caso de que esto te sea útil para el desarrollo de tus labores diarias, puede inclinar la balanza hacia la opción de actualizar.

Una última característica que acompaña a la nueva versión es que adopta una interfaz similar a la de los ordenadores Mac. En caso de que cambies, deberás tener en cuenta que tienes que acostumbrarte con la nueva y su manera de trabajar.

Algo que es habitual en lo que se refiere al lanzamiento de nuevas versiones es que a estas le acompañan bastantes errores que suelen corregirse con el tiempo. Eso puede afectar significativamente a tu trabajo diario. Muchos expertos aconsejan no precipitarse y esperar a que el nuevo software termine de consolidarse. De esta forma, se eliminan los problemas que inevitablemente aparecerán en el diseño y la funcionalidad.

Windows nos tenía acostumbrados, al menos durante bastante tiempo, es lo que se llama compatibilidad hacia atrás, esto es, el sistema era compatible con software y hardware antiguo. Por alguna razón que desconozco, las nuevas versiones no han tenido en cuenta esto. Windows 11 no será una excepción y verás como surgen muchas incompatibilidades con el software y el hardware que ya usabas. Eso te obligará, no te quepa duda, a actualizarlos también. Y el desembolso económico, en el caso de una empresa o un autónomo, no será pequeño.

Con todos las observaciones que te he ido enumerando hasta ahora, es solo tuya la decisión de instalar la nueva versión de Windows. Sería bueno que, para los que os animéis a hacerlo, dejéis en la sección de comentarios de este blog vuestras opiniones y experiencias.

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